Iluminación en los espacios de trabajo de una oficina

Los beneficios de la iluminación natural dentro de los espacios de trabajo son ampliamente conocidos, pero la luz solar es un bien del que no siempre podemos disponer. Una mala iluminación tiene consecuencias sobre el rendimiento y la concentración de los trabajadores, que a la larga afectará a la productividad de la empresa. Una buena iluminación forma parte de la prevención de riesgos laborales dentro de los entornos de trabajo, evitando problemas asociados a la luz insuficiente, como dolores de cabeza, fatiga visual y mental o dolores musculares derivados de posturas forzadas.

La arquitectura y el interiorismo actual nos ofrecen múltiples soluciones para maximizar la iluminación natural, pero también para conseguir un ambiente lumínico óptimo cuando la luz del sol es un bien escaso. Dentro de las tendencias actuales, el uso de techos técnicos con iluminación integrada gana cada vez más fuerza. A continuación, te proponemos algunas claves que te ayudarán a conseguir espacios de trabajo perfectamente iluminados.

Maximizar la iluminación mediante el diseño

La fluidez del espacio es uno de los deseos más frecuentes dentro de cualquier proyecto de interiorismo enfocado a oficinas y espacios de trabajo. Un buen diseño debe aprovechar al máximo la luz natural disponible. El empleo de cristaleras y grandes ventanales es una excelente elección para conseguirlo. Si no podemos contar con luz natural, debemos suplir esta carencia a base de creatividad. Los techos técnicos con iluminación integrada permiten una distribución homogénea de la luz en todo el espacio, evitando contrastes o deslumbramientos demasiado intensos.

Eliminar las barreras arquitectónicas, sustituyéndolas por elementos divisorios móviles o de cristal, como mamparas separadoras o biombos de oficina, permite que la luz fluya libremente por todo el espacio. Sin embargo, también necesitamos contar con un acondicionamiento térmico adecuado y diferentes instalaciones de climatización, eléctricas y electrónicas. La instalación de techos técnicos es una solución sencilla para ocultar estos elementos antiestéticos.

Según los expertos, la iluminación de una oficina debe oscilar entre los 500 y 700 lux. En cuanto al color, para las zonas de trabajo lo más recomendable es la luz blanca, que facilita la concentración. En las zonas de descanso podemos conseguir un ambiente más relajante empleando una luz cálida. En el mercado actual podemos encontrar un amplio catálogo de luminarias, tanto si deseamos empotrarlas en el falso techo como si preferimos lámparas tradicionales, junto a sistemas moduladores que nos permiten controlar la intensidad o el color para crear el ambiente perfecto.

Techos técnicos e iluminación integrada

El uso de techos técnicos supone importantes ventajas dentro del diseño de oficinas, como la mejora del aislamiento térmico o acústico o la posibilidad de instalar una iluminación integrada. Si estás pensando en modernizar tu entorno de trabajo, incluir un falso techo en tu proyecto de interiorismo es una opción con grandes posibilidades para mejorar la iluminación de estos espacios.

De forma general, podemos clasificar los techos técnicos en dos grandes categorías: techos continuos y techos registrables. La principal diferencia entre ellos es que en el segundo caso hablamos de un falso techo desmontable, construido a partir de placas prefabricadas que se colocan sobre una estructura metálica. Los techos registrables son más habituales en oficinas, ya que permiten el acceso a su interior para revisar las instalaciones o realizar tareas de limpieza.

Integrar la iluminación en los techos técnicos permite conseguir una distribución uniforme de la luz en todo el espacio de trabajo, con una intensidad adecuada. Además de sus altas prestaciones en cuanto a funcionalidad, las luminarias empotradas en el falso techo tienen también un gran potencial desde el punto de vista del diseño. La correcta distribución de estas luminarias dependerá de las características particulares de cada espacio de trabajo -ubicación de los puestos de trabajo, actividades a realizar, etc.-, por lo que es necesario un cuidadoso estudio previo a su instalación.

Tanto si elegimos una iluminación general integrada en el falso techo como si nos decantamos por luminarias tradicionales, el proyecto lumínico de cualquier oficina debe contar con los puntos de luz suficientes para garantizar una cantidad de luz adecuada a la demanda visual, con una intensidad uniforme para evitar contrastes o deslumbramientos. Dependiendo de los casos, es posible que también necesitemos luces puntuales o de trabajo, que iluminen con mayor intensidad determinadas áreas.

Soluciones técnicas para iluminación de oficinas

La iluminación integrada, empotrada en techos técnicos o en el mobiliario, gana cada vez más protagonismo dentro de las nuevas tendencias de diseño de oficinas. Este tipo de iluminación puede conseguir resultados espectaculares, con gran valor decorativo, pero también en cuanto a rendimiento. Los techos técnicos permiten empotrar fácilmente tanto luminarias halógenas como LED, ocultando el cableado. Si buscamos una iluminación de bajo consumo energético y grandes prestaciones, es recomendable instalar siempre luminarias de bajo consumo. En este sentido, los diodos LED tienen una vida útil aproximadamente ocho veces superior a la de una bombilla halógena, por lo que resultan perfectas para crear una oficina sostenible.

Integrar una iluminación LED en el falso techo requiere apenas 4 centímetros de profundidad, frente a los 15 centímetros que precisan las bombillas tradicionales. Este diseño compacto refuerza el efecto de continuidad visual de los techos técnicos, consiguiendo una mayor sensación de amplitud. Se trata, por tanto, de una solución muy recomendable si estás buscando una oficina de concepto abierto.

Estos techos técnicos tienen además interesantes aplicaciones para definir ambientes. La creación de diferentes zonas dentro de un mismo espacio es muy común dentro del diseño de oficinas actual, en el que cada vez es más habitual incluir espacios orientados a las relaciones sociales o el descanso. Integrar la iluminación en el falso techo nos permitirá contar con la intensidad e incluso con la tonalidad de luz más adecuada para cada ambiente, sin romper la sensación de continuidad.

Actualmente contamos con soluciones constructivas y de diseño que nos permiten adaptar la iluminación a cualquier espacio, con lo que ni la escasez de metros cuadrados ni la ausencia de ventanas suponen un obstáculo para conseguir un ambiente lumínico perfecto para los entornos de trabajo. Porque una buena iluminación va mucho más allá de la estética, es un primer paso para conseguir un entorno laboral óptimo, mejorando el rendimiento y el bienestar de los trabajadores.

Descubre la importancia de una correcta iluminación en las oficinas en el Blog de Fasaworld.

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